El modelo A, es una estrategia que vela por la solución individual del cuidado de personas menores de edad, adultas, en situación de dependencia, e incluso el cuidado propio. Ejemplos de esto incluyen pero no se limitan a: transferencias a personas cuidadoras, entrega de kits a personas con movilidad limitada, subsidio para terapias individuales, etcétera.
El modelo B, es una estrategia que propone la creación de infraestructura y comunidades para el cuidado colectivo. Ejemplos de esto incluyen pero no se limitan a: estancias infantiles, comedores y lavanderías comunitarias, grupos de apoyo, etcétera.